El desarrollo de los
seres humanos, de los países y del mundo no podría lograrse sin el dominio de
la lectura, sin la libertad de expresión oral y escrita, de las ideas o de las
opiniones. La enseñanza y promoción de la lectura es una preocupación constante en todos los
niveles educativos, que a través del tiempo se han implementado métodos de
enseñanza que se han reformado y transformado.
Como se ha mencionado
anteriormente la lectura sirve para comunicarse de manera oral o escrita, y
este aprendizaje se aplica en la vida cotidiana, por esta razón es importante
que los alumnos comprendan e interpreten los mensajes que se les transmiten.
Por ello es importante e indispensable que se lleven a la práctica estrategias
de lectura, de una manera sistemática, creativa y flexible.
En muchas ocasiones
“las personas ven el acto de leer como algo ajeno a sus intereses, como una
tarea impuesta que no les proporciona gozo ni ninguna otra satisfacción
valiosa, una actividad que si es útil para el futuro, exige demasiado a cambio
de lo que puede brindar en ese momento, se presenta como una habilidad de
descifrar, siendo una actividad sin sentido ya que no tiene ningún propósito,
si no que su único valor es el del conducir a un significado”. (Solé, 1995).
A partir de esta cita
se invita a los lectores a no leer de manera mecánica o por puro requisito,
sino más bien que lector descubra la esencia por leer, o conforme va
percibiendo las imágenes visuales, en un inicio resulta complejo, pero conforme
se va adquiriendo ese hábito resulta mucho más sencillo.
Las estrategias son una
serie de habilidades que se le proporcionan al lector para facilitar la
comprensión de un texto, tomando como referencia a Solé, menciona que “las estrategias se requieren para aprender
lo que se lee, pero también cuando el aprendizaje se base en lo que se escucha,
en lo que se discute o debate. Enseñarlas contribuirá a dotar a las personas de
recursos necesarios para aprender a aprender, es decir formar lectores
autónomos”.
Analizando la cita, nos
deja claro porque es importante diseñar estrategias, de qué manera se apoya al
niño, como es que a través de ellas, los estudiantes van adquiriendo
aprendizajes, en la lectura se pueden utilizar estas estrategias predicción,
anticipación, muestreo, inferencia, la confirmación y autocorrección, por medio
de planteamientos adecuados para despertar y mantener el interés de los alumnos.
3.1
Modalidades de lectura
Es necesario que los
alumnos estén en constante interacción con diferentes materiales de lectura
para que se les facilite la familiarización con los textos. Es importante que
el docente utilice diferentes modalidades
para que el alumno aplique las estrategias de lectura que faciliten su
comprensión. Entre las que destacan son las siguientes:
Audición de lectura. Los alumnos siguen la
lectura realizada por el docente, descubren el contenido y la manera en que
está escrito el texto, por lo que se favorece las características del sistema
de escritura.
Lectura guiada. La finalidad es enseñar
a los alumnos a formularse preguntas sobre el texto, primeramente el docente la
realiza y se las plantea, toma en cuenta las estrategias de lectura:
predicción, anticipación, muestreo, inferencias, confirmación y auto
corrección, para crear aprendizajes en los alumnos.

Lectura compartida. Por equipos los alumnos
eligen un libro y sobre que observan se plantean preguntas, intercambiando
información del contenido, posteriormente se le da lectura, los estudiantes
corroborarán si su respuesta fue correcta, esta modalidad los alumnos tienen la
oportunidad de ampliar sus aprendizajes pues escuchan los comentarios de sus
demás compañeros.
Lectura independiente. Se le da la oportunidad
al alumno de elegir sus propios textos de acuerdo a su interés o propósito en
particular.
Estas modalidades de
lectura serán adaptadas por el maestro, de acuerdo las características de sus
alumnos, asi como de las actividades que pretenda desarrollar con ellos.
3.2 Materiales educativos para despertar el interés por la lectura
Los materiales de lectura, los textos que el
estudiante maneja dentro y fuera del aula deben ser los adecuados a sus
intereses, así como acordes a su nivel académico, ya que en ocasiones los
alumnos no comprenden lo que leen o se les lee, simplemente porque los textos
manejan un léxico que no está a su alcance, o no está en sus intereses, o bien,
está fuera de los signos lingüísticos que él comprende.
El grado de
complejidad de los escritos, es un aspecto que se debe considerar al determinar
o tratar de evaluar la comprensión lectora por parte de los estudiantes; lo más
recomendable sería que no fueran ni muy sencillos (ya que se perdería el
interés), ni muy complejos (pues aumentaría la dificultad comprensiva). Si el
docente presenta a sus alumnos textos en los que su nivel de dificultad es
mínima, tal vez pueda alcanzar un mayor grado de comprensión, pero corre el
riesgo de la pérdida de motivación para que el discípulo continúe leyendo.
Algunos autores
consideran que un texto sólo es un esquema que encierra la posibilidad de
generar muchos significados; para construir el significado del texto
intervienen varios factores como el lector, el texto y el contexto; por tanto,
el significado puede ser relativo.
Como podemos
observar, la comprensión de un texto no sólo involucra al que lo lee, sino que
es algo que se aprende y se va desarrollando, además de estar íntimamente
relacionado con el propio material de lectura; ahora podemos entender por qué
nuestros niños y jóvenes tienen tantas dificultades para lograrlo.
Tomando
en cuenta las características anteriores, en el nivel de preescolar, es
importante tomar en cuenta que los textos que se les lea a los estudiantes sean
acordes a su edad, llamativos e interesantes, también el léxico, y en caso de
encontrar una palabra desconocida, inculcarles el hábito de investigar en el
diccionario para que tengan una mejor comprensión de lo que se les lee.




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